Descanso, paz y tranquilidad a 15 minutos de Granada y media hora de la costa. Hotel cómodo, amplio y confortable, completamente nuevo, limpísimo, cuidadosa decoración. Aparcamiento, piscina, restaurante, terrazas...Comida abundante y sabrosa.
Atención personalizada, familiar. Pero lo mejor de lo mejor, Clemente, Angustias y Ana. Sólo por ellos ya vale la pena. La única desventaja son los quilos de más que también te llevas. Nosostros, si podemos, lo volveremos a intentar.
No hemos encontrado nada igual, en el trato al cliente, en todas las docenas de hoteles rurales que ya hemos visitado.
|