Estuvimos en el puente de mayo 2009 y la verdad es que no se puede pedir más. La relación calidad-precio muy buena, las habitaciones muy amplias y cómodas, la amabilidad de Camino y sus delicias en las cenas (si peca en algo es en la abundancia). El molino de cereales que han restaurado es impresionante. Si vas con niños es un sitio bastante cómodo y se nota que eres bien recibido; tienen muchos detalles para que ellos estén bien y según hablamos, se plantean nuevos proyectos sobre actividades para ellos. La provincia es realmente bonita, y tiene muchas posibilidades para hacer excursiones. Vamos que quedamos encantados y seguro que volveremos!!
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