Hemos estado 4 días en esta semana santa y la verdad es que ha sido genial: la casa, preciosa, todo cuidado al detalle, los dueños: fantásticos, Mikel y Ainhoa son gente hospitalaria y super amable. Además de todo eso hay que decir que hacen unos desayunos buenísimos y aunque no cenamos allí estos días, vimos a otros huéspedes hacerlo y el olor y la pinta de la cena eran auténticos.
Por su ubicación tienes la posibilidad de disfrutar del ambiente más rural y, a tan sólo 7 km de te plantas en Donosti; así que personalmente creo que es difícil reunir tantas cualidades a la vez; visitar esta casa es de obligado cumplimiento si va a una tierra como Euskadi. Recuerdos de David y míos, siempre encontraréis en nosotros una recomendación positiva. Besos.
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