Ha sido el 2º año consecutivo que nos hospedamos y, a buen seguro, no el último. Sus propietarios, Mariola y Alberto, consiguen, sin mucho esfuerzo, porque son así de encantadores, que te sientas uno más de su familia, y puedes contar con ellos absolutamente para lo que sea. Apartamentos muy apañaos y vistas soberbias en un enclave tan privilegiado hacen el resto. Es un verdadero placer pasar unos días en los Quercus. Magnífica elección!
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