De verdad, maravilloso, cuasi perfecto. El ambiente de la casa, su situación, la tranquilidad absoluta del pueblo, los detalles de la decoración, las velas, la música y, como no, la fantástica cama de agua y el divertidísimo baño, convierten a la pareja en una verdadera pareja de amantes con necesidad de encontrarse en cualquier momento y en cualquier rincón de esta casa. Además, si tuvimos un pequeño contratiempo, nos lo resolvieron inmediatamente y casi sin enterarnos. Enhorabuena a los propietarios y gracias por todo.
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