He leido algunas opiniones sobre la Posada y no tengo mucho más que añadir. Comparto las ganas de volver y acabo de llegar a casa después de un fin de semana. Ya echamomos de menos el lugar y a las personas que lo habitan, también a Lanza y Limón que nos han acompañado y cuidado en nuestras escursiones. Zorrito, así lo llama de momento Bryan, lleva sólo dos días en la Posada y todavía esta un poco triste, pero lo han llevado al mejor lugar posible. Cuando volvamos, seguro que ya nos acompañará y nos guiará. Gracias Teresa, Pedro y Bryan, no sabíamos que existiera un lugar como el que vosotros habéis construido. Y que decir de la habitación, ver las estrellas desde la cama y sentir que duermes en el bosque pero protegida en una habitación preciosa es algo que es difícil de expresar. Gracias por las matas de melisa y lirios. Un abrazo.
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