Estuvimos tres parejas con niños durante la primera quincena de Agosto de 2007 y la experiencia fue inolvidable, los cuidados del cortijo (piscina, jardinería, mobiliario,etc) y las atenciones de su dueño Guillermo fueron exquisitas (cambio de sábanas, leña para la barbacoa, siempre disponible al teléfono para cualquier necesidad) sin duda es de obligatoria recomendación.
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