Y en gran parte se lo debemos a Patricia y a Claudio, primero por se tan encantadores y serviciales y segundo, por hacernos sentir como en casa: un millón de gracias de nuevo. Nos han asesorado en todo momento de los lugares que debíamos visitar, dónde podíamos comer, estaban siempre pendientes de que no nos faltara nada.Nos hemos enamorado de ellos. Y donde está ubicado el hotel es un paraíso, hay una tranquilidad inexplicable, desconectas del mundo entero. El hotel es muy acogedor, decorado hasta el más mínimo detalle, es precioso, el encanto que ellos han conseguido y la sensación que te trasmite el estar allí, la comprende quienes hayan estado. La higiene es otra cosa que está cuidada al máximo. Sólo tenemos palabras de agradecimiento, porque la semana que hemos disfrutado ha sido maravillosa. Mandar también un beso enorme a maría, una preciosa niña que tienen que es encantadora ( a tenido a quien salir). Parte de nuestro corazón quedó en asturias y con vosotros tres. Hasta pronTO
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