Hemos ocupado el duplex de madera y nos ha encantado. Tal y como lo esperábamos, Nuria nos agradó mucho; con su naturalidad nos explicó todo lo que a un turista le gusta saber para aprovechar los días de estancia en la zona. Las casas están decoradas con todos los detalles y con mucho cariño. En el lugar se respira una calma que te relaja en cuanto llegas. Apetece volver y cada vez ocupar un apartamento diferente para ver el encanto de cada uno, ya que son diferentes. Los espacios comunes son muy agradables. Muchas gracias por todo. Jose y Txaro
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