Quedamos prendados del pueblo cuando lo vimos desde la carretera de acceso. blanco, pequeño y colgado de unas impresionantes montañas. al llegar al hotel nuestra satisfaccion aumento todavia mas al comprobar el orden y la profesionalidad de sus empleados. la chimenea ubicada en la cafeteria es impresionante y las horas altrededor del fuego se esfumaban como por arte de magia.la limpieza de todo el complejo y habitaciones es digna de mencion y la comida rica y abundante. recordaremos la estancia y la nochevieja y año nuevo como una experiencia de lo mas positiva. Saludos cordiales para todo el personal, feliz 2009 de Juan, Mary Carmen y Carlos de Terrassa.
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