Tanto por los propietarios como por la casa en sí, que es una preciosidad, llena de detalles sobretodo muebles y carpintería antigua, hemos pasado tres días inolvidables.. La habitación donde nos hospedamos era preciosa, como decía todo super antiguo, parece que cambias de época al entrar en ellas. Además Nigüelas es el típico pueblo granaino, pequeño y acogedor en la falda de la sierra, con sus bares y su gente super amable. Sin dudad un lugar muy especial...
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